REPLACED: una obra visual deslumbrante
Una impresionante estética y construcción de mundo hacen de cada escena un espectáculo, incluso cuando la jugabilidad no esté al mismo nivel
En una época donde todo parece incluir la palabra inteligencia artificial en el medio, REPLACED viene con su hermoso arte hecho a mano a contarnos una historia diferente, donde no vamos a estar controlando a un personaje que busca frenar una IA, sino que invertirán los roles, para ser una IA que ha quedada atrapada en la cabeza de un científico, donde buscaremos la forma de regresar al laboratorio donde “vivimos”.
Ambientado en un distópico Estados Unidos de los 80s, donde una gran corporación posee el control férreo de la sociedad y funciona como gobierno omnipotente, iremos buscando nuestro camino de regreso mientras que vamos descubriendo la verdad detrás de Phoenix Corporation.
Seguro ya nos habrán escuchado mil veces decir que las buenas historias le ganan a los gráficos y cómo amamos que un buen y minimalista pixel-art es capaz de transmitir tantas cosas. Seguimos pensando eso, pero con solo jugar los primeros minutos de REPLACED es muy difícil no querer que todos los juegos logren ese nivel de detalle, de ambientación, de magnificencia. Y suena exagerado, pero hasta las hermosas imágenes que uno puede capturar no le terminan de hacer suficiente honor a como el juego se ve en movimiento, con sus mil detalles, una iluminación magnífica y tantas animaciones únicas de los personajes que parecen solo usarse en un punto específico del juego. Lo que termina de dar el toque final es como toda la acción que ocurre en un solo plano, juega con la profundidad.
Tal vez no tenga el mismo efecto en todos, pero siendo fanáticos del pixel-art, el estilo 2.5D de REPLACED es uno del que creemos que nunca nos cansaríamos de ver.
La dirección de arte es sobresaliente, no solo por como presenta cada ambiente, sino por el gran trabajo que hace para transmitir la escala de todo, con excelentes encuadres de cámara que por momentos te hacen sentir insignificante dentro de una estructura o atrapado en un pequeño lugar. Nos encantó cómo a veces solo estás transitando por un pasillo vacío en el fondo de la imagen, mientras que lo que está en el frente te cuenta otra historia. Esa forma de comunicar le sienta muy bien a la experiencia, que a muchos les puede resultar algo lenta y con muchos silencios, pero en esos silencios y vacíos, vas a encontrar muchos detalles interesantes.
Para los jugadores que esperan algo más de dinamismo, más cuando el juego te presenta otra cara en sus momentos de acción, puede transmitir un ritmo algo dispar, que termina de acentuarse con misiones secundarias poco interesantes o secuencias de sigilo y plataformas que podrían ser algo más cortas.
El punto fuerte del juego es sin dudas su historia visual y narrativa, donde las mayores críticas vienen por su aspecto más lúdico, lo cual es una lástima porque afectan una experiencia que se merecía ser más redonda. No consideramos que el combate o las secuencias de plataformas o sigilo son malas, pero al lado de su aspecto visual, no están al mismo nivel.
Lo más importante al final del día es que, incluso con algunos puntos flojos, nos encontramos siempre queriendo volver al juego, avanzar en su historia y deslumbrarnos con su forma de mostrar este mundo distópico, uno que vas a necesitar unas 10 horas para recorrer.