Forza Horizon 6: el placer de manejar

Turn 10 nos vuelve a mostrar que es el mejor haciendo juegos arcade de carreras. La fórmula está intacta, pero debería cambiar?

Entre los juegos de carreras arcade, Forza Horizon ocupa, hace años, un lugar casi indiscutido entre los que amamos los autos. Es un juego especial, por como se siente, como se ve y todo lo que ofrece. Parte de lo que lo hace tan especial, son esos casi mágicos primeros minutos de cada entrega. Forza Horizon 6 no es la excepción que confirma la regla, es prácticamente perfecto en esos primeros metros de acción. Con autos que te hacen suspirar, escenarios que te enamoran y la certeza que vas a querer recorrer hasta el último centímetro de camino y liberar cada auto, una sensación especial que solo va incrementado a medida que avanza todo.

Esta vez hay un factor diferente. Que Japón sea el foco de este festival no es algo menor. Es uno de los destinos más esperados, y más reclamados, en estos años. Poder recorrer desde las estrechas calles de Tokio, sus emblemáticas autopistas, hasta intrincados caminos con los cerezos en flor, en autos míticos que formarían parte de nuestro garage perfecto, hacen del nuevo Horizon una entrega muy especial. Esta representación compacta del extenso Japón, con sus libertades habituales y necesarias para armar un mapa cohesivo, son de las mejores que ha logrado Turn 10.

El contenido es realmente extenso, como ya nos tiene acostumbrados Microsoft. El ejemplo del garage perfecto encaja muy bien aquí, aunque, como debe ser, su conformación cambie cada día que nos preguntan cuál sería, lo más probable, es que prácticamente todo esté disponible en Forza Horizon 6.

No sabemos cómo sería el de ustedes, pero el nuestro estaría encabezado por un McLaren F1, y aquí desbloqueas a las pocas horas uno naranja recreado a la perfección. ¿En el tuyo incluirías un BMW 2002 Turbo de 1973, un Camara Z28 de 1979, un Honda NSX, un Lancia Delta Integrale, una Ferrari F80 o hasta un Ford RS200? FH6 los tiene a todos y muchos autos especiales más. Es más, si como a nosotros, parte de lo que te gusta es sacar fotos, prepárate porque hay más de 550 vehículos únicos y especiales dando vueltas por Japón.

Si no está roto…

La fórmula que hizo a Forza Horizon lo que es no ha cambiado en años. La buena noticia es que pasa el tiempo y sigue funcionando tan bien como en el primer día, con algo para todos los gustos. Hay carreras tradicionales, off road, punto a punto, drifting, cuarto de milla y paseos, todo sigue siendo parte de Horizon y sus festivales.

Después de unas horas de estar probando todo lo que tiene el juego para ofrecer, llegamos a pensar que es necesario reclamarle a Turn 10 que no está realmente innovando. Si, la fórmula funciona, y entendemos la máxima de “si no está roto, no lo arregles”, pero hay momentos en que las cosas se sienten realmente igual a lo que ya vivimos. Lo que pasa, es que una vez que te subís al auto, toda critica parece esfumarse. Si, el personaje sigue siendo esa silenciosa representación que solo pone cara de poker y tiene repetitivas animaciones acartonadas o un momento mágico como debería ser descubrir un barn find siguen pareciendo todos eventos calcados, pero el “problema” es que todo lo demás es tan pero tan gratificante

Con Horizon nos pasa algo genial que tan pocos juegos logran. Como cuando jugamos Gran Theft Auto, pero obviamente aquí en mayor medida, sabemos que la idea es que hagamos una cosa, pero terminamos manejando sin rumbo por el mapa, marcando hasta el último pequeño camino perdido, buscando lugares fantásticos para sacar la foto perfecta al auto que en ese momento nos haya enamorado, algo que va cambiando en poco tiempo, porque el juego nunca deja de sorprenderte con algún vehículo que no esperabas, o el que tanto ansiabas encontrar. Sean clásicos americanos con enormes motores, pequeños japoneses de los que solo leíste en artículos oscuros o máquinas que son los objetos de deseo perfectos.

No hay dudas que FH6 te ofrece buenas carreras y variedad de eventos para todos los gustos, donde todos cumplen su cometido, pero para nosotros, lo mágico sucede al deambular sin rumbo establecido, disfrutando cada auto, cada paisaje, con unos gráficos que están mejor que nunca.

Si, no griten, los gráficos no son todo y mucho menos en un juego de autos, pero para su tranquilidad, lo más importante, que es la experiencia de manejo, sigue siendo tan gratificante como siempre. Hay cambios, no tan evidentes, pero lo importante es que perderte por los caminos, o disputar carreras, se disfruta tanto o más que en entregas anteriores.

Los cambios positivos vienen no solo en pequeños ajustes en como se sienten algunos tipos de autos, pero en el sentido de progresión. A diferencia de otros años, empezás como un desconocido que va a ir ganando pulseras que van habilitando autos de mayor nivel de performance, similar a como funcionaba en los primeros Horizon. Es una fórmula que utiliza casi todo el resto de los juegos, funciona, y tiene sentido. Eso sí, esa restricción no aplica para deambular por ahí, especialmente porque si ya jugaste juegos anteriores, FH6 te regala varios autos por arriba de las categorías iniciales. Otro buen cambio es como el juego te sugiere nuevos eventos, variados, que hacen que si te distraes un poco, estés horas y horas recorriendo el mapa de punta a punta y probando todo lo que tiene para ofrecer.

Con el riesgo que a esta altura alguien nos acuse de sufrir de lo mismo que un jugador de FIFA o Call of Duty, vamos a decir que aunque no se vaya a ganar ningún premio a la innovación, Forza Horizon 6 es una compra obligada para cualquier amante de los autos o los juegos de carreras arcade. No hará todo bien, pero lo que realmente importa, lo sigue haciendo como nadie. Las sensaciones que transmite al manejar, la variedad de eventos y por sobre todo, la forma en que te atrapa para simplemente manejar sin rumbo y disfrutar del momento, siguen haciendo de Forza Horizon uno de los mejores juegos de su tipo.