Forefront: el Battlefield que el VR necesitaba

Triangle Factory trae al VR la fórmula del tradicional shooter con clases, variedad de armas y vehículos.

Vayamos directo al grano. Forefront es Battlefield VR y, siendo un amante de la fórmula de este FPS, lo digo como un gran halago. Clases, vehículos, variedad de armas y los clásicos modos de juego Rush y Conquest son lo que hacen a este shooter multiplayer diseñado específicamente para la realidad virtual un gran título.

Triangle Factory no es nuevo en esto, ya en 2023 lanzaron Breachers, su versión VR de Rainbow Six Siege, con la fórmula ya clásica de un tenso 5vs5 táctico. Ahora, después de una etapa en Early Access donde se trabajó mucho en su balance y sensaciones, Forefront sale a la venta en Steam y Meta Quest, con una versión de PSVR2 planeada en un futuro cercano.

Si nunca jugaste un Battlefield, o probaste algunas de las entregas que “traicionaron” su visión original, es bueno explicar la dinámica que usa Forefront. El éxito y atracción de las partidas es trabajar en equipo, con roles definidos y coordinados para lograr ciertos objetivos. Lo primero que vas a tener que hacer es determinar la clase con la que vas a jugar, pudiendo elegir Asalto, Médico, Ingeniero y Reconocimiento, que no es otra cosa más que el sniper. Cada uno de estos roles cuenta con armas diferentes y gadgets específicos para cumplir dicho rol. Por ejemplo, si querés enfocarte en el soporte, el ingeniero es capaz de arreglar vehículos y tiene un lanzacohetes para destruir los de los enemigos, si querés ser la punta de lanza del ataque, el de asalto es rápido y con armas de medio rango, pudiendo compartir munición y colocar C4.

Parte de lo que hace interesante a esta dinámica, especialmente cuando tenés la suerte de encontrarte con un buen equipo, es como podés dominar por completo una situación y lo gratificante que se siente cada enfrentamiento. De la misma manera, si te encontrás con gente que busca jugar al estilo Call of Duty, toda la ilusión se derrumba.

Este “problema” es inherente al tipo de juego, y no podemos culpar a Forefront por esto, pero la realidad es que al final del día, la base puede ser muy sólida, pero sin una comunidad que acompañe, el éxito a largo plazo es complicado.

Dividamos entonces la charla en dos. La primera para responder sobre sensaciones y esa base, donde podemos decir que es muy buena. El uso de armas, los movimientos y el diseño de mapas son como esperábamos. Todo se siente bien y solo debería mejorar con las futuras actualizaciones. Los vehículos son fáciles de manejar, intuitivos, con las ventajas que da el VR, como poder manejar una moto con una mano mientras disparas con la otra en cualquier dirección. Esa misma inmersión del VR aplica al uso de las armas, donde las recargas son manuales y el comportamiento cambia dependiendo de cómo las sostengas.

Otro punto sólido viene en la variedad de tu arsenal, no solo en las armas, donde hay variantes modernas para todos los gustos y estilos de juego, sino en los vehículos disponibles. Motos, jeeps, tanques, helicópteros y hasta lanchas o un jet ski te brindan la posibilidad de sentir que cada partida es diferente.

La segunda parte es sobre la experiencia online, y aquí lamentablemente es una lotería. Tuvimos enfrentamientos fantásticos, con equipos que cumplían sus roles, se comunicaban para seguir órdenes en común y solo nos ilusionábamos por la siguiente partida, para encontrarnos con gritos, burlas y gente que solo corría de un lado a otro pensando en su K/D ratio. Esto es algo que venimos sufriendo en VR desde hace años, algo que nos hizo dejar de jugar Echo Arena en su momento, probablemente una de las mejores experiencias que tuvo la plataforma.

No podemos echarle la culpa al juego por esto, pero si estaría bueno mejorar la interfaz para poder hacer super simple el proceso de identificar, silenciar o incluso sacar del equipo por votación a ciertos jugadores. No es lo más simpático, pero no vemos otra solución.

En cuanto a la “comodidad” al jugar en VR, nosotros tenemos la suerte de no marearnos casi nunca, y nos sentimos a gusto corriendo por el mapa, pero no podemos decir lo mismo al usar algunos vehículos, algo que probablemente suceda por el tipo de cámara que usan. Si no tenés mucho tiempo usando un casco de realidad virtual, te recomendamos ir despacio, tal vez no es el mejor juego para pasar un par de horas seguidas. La recomendación en estos casos es la habitual, si sentís el estómago revuelto, lo mejor es parar de una vez para evitar que ese malestar te dure un largo rato.

Aunque a veces dependas de la suerte en los compañeros que te toquen, al final del día, nos encontramos siempre queriendo jugar un rato más. Varias veces nos lo impidió la notificación del Quest de poca batería, algo que habla muy bien de la experiencia. Forefront es, para los que amamos Battlefield, una compra obligada en VR, y para los que buscan un gran shooter multiplayer, una opción que tiene que estar al tope de la lista a revisar.