Atomic Heart: el final y el comienzo
Preparándose para sus nuevos juegos, Mundfish nos presenta el último DLC de Atomic Heart para darle cierre a esta historia y dejar todo listo para lo que se viene.
Con el cuarto y último DLC de Atomic Heart, Blood on Crystal, Mundfish no solo busca darle un cierre a la historia del juego, sino que establece un claro camino a lo que será no solo su segunda parte sino que establece la base para The Cube, el MMO que el estudio anunció hace un tiempo.
Después de algunos altos y bajos con sus anteriores expansiones, sus desarrolladores buscan aplicar todo lo aprendido en el camino para darnos un buen final de esta primera parte de la historia y emocionarnos para lo que está por venir.
Nuestra recomendación absoluta es que lo pruebes solo habiendo jugado el contenido previo, y aunque al iniciar este DLC tendremos un video para resumir rápidamente los hechos que nos traen hasta ese punto, todo se disfruta mucho más entendiendo los detalles de la historia. Como es nuestra costumbre, no vamos a dar spoilers, por lo que nos vamos a concentrar en lo que aporta y lo que esperamos que no se repita en el próximo juego.
Sin dudas lo que sigue brillando es la creatividad del estudio para crear este mundo tan característico, con una excelente dirección de arte. Vamos a encontrar nuevos enemigos, locaciones diferentes que traen mayor variedad de ambientaciones a las que conocíamos.
El combate y la exploración siguen siendo los pilares del juego, presentando a los Polymorfos, que van a requerir que varíes tus estrategias previas de ataques. En cuanto a la exploración, salvo algunos nuevos puzles, no hay grandes novedades, pero si un cambio importante y es la presencia de algunos enemigos que reaparecen, por lo que para los que buscan encontrar hasta el último material o coleccionable, este aspecto puede sentirse como algo que empeoró, pero ya es cuestión de gustos. En general los enfrentamientos normales no son el punto más alto del juego, pero si lo son las peleas con los jefes.
Lo que Mundfish no termina de dominar, tal vez por el enfoque del juego en sí, es la cadencia con la que se cuenta o avanza la historia. Todo arranca muy arriba para frenarse a un ritmo muy lento, y esas variaciones de ritmo no terminan de brindar la mejor experiencia que este interesante mundo se merece.
Aunque esto se trata de un DLC, tiene una duración más que correcta. Dependiendo de tu ritmo y cuánto explores, deberías llegar a la conclusión de la historia en al menos 5 horas.
Se trata de una conclusión que podríamos definir como cinemática, y está bien que así lo sea, por el objetivo final que tiene y es la de funcionar como conclusión del arco de CHAR-les y P-3, cerrar cabos abiertos y ser un punto de partida para Atomic Heart 2. Aún con sus altos y bajos, este FPS con todo sus DLCs resulta un juego muy interesante que podemos recomendar.