Shadow of the Colossus, el ejemplo magistral de cómo deberían ser los remakes

Con la nueva generación de consolas hubo una lluvia incesante de reediciones, remasters y remakes. Yo me oponía fervientemente pero Shadow of the Colossus me cambió la forma de pensar.

Este no es un review de Shadow of the Colossus, pero si buscan uno, les doy el resumen de una línea: es un juego hermoso, un verdadero clásico que deberían jugar sí o sí. Este es un artículo de opinión sobre la necesidad de hacer un remake o lo que debería ser uno. Yo me oponía a la lluvia de estas reediciones, pero SotC con su enfoque me hizo cambiar mi forma de pensar respecto a los remakes, remasters y versiones HD que tan de moda están.

La inmensa mayoría de los remasters que se han hecho son básicos. Mejores texturas, compatibilidad con la nueva generación de consolas y a pasar por caja a cobrar. Con esa “ayuda” era muy fácil arrancar con interminables rants criticando el tiempo y recursos que se le dedican a estas nuevas versiones que no aportan demasiado. Siempre centré mis comentarios en que había que aceptar que los desarrolladores habían evolucionado en el tiempo, aprendido de sus creaciones, cambiado con la experiencia y que por eso tenían que dejar sus obras maestras como eran y hacer nuevas con todo lo que habían aprendido.

Es por esto que la PC siempre llevó la delantera en mi visión, un juego de hace mil años sigue funcionado y no se pierde con cada nueva generación como pasa con las consolas, aunque en algunos casos sea mediante emuladores o parches oficiales o de la comunidad. Y por esa misma razón aplaudí de pie lo que hizo Microsoft con la retro compatibilidad de la Xbox, que le abrió las puertas a una nueva generación a jugar títulos como Red Dead Redemption o Dark Souls 1.

Entre muchos trabajos mediocres hay honrosas excepciones, se me vienen a la cabeza algunas de las aventuras gráficas de Lucas o Planescape Torment, pero lo que se hizo con Shadow of the Colossus está a otro nivel y después de haber tenido la suerte de jugarlo por varias horas terminé convencido que más clásicos deberían recibir este tratamiento.

Este cambio tan radical viene dado por un punto clave. SotC sigue siendo el mismo juego, con todos sus aciertos y todas sus fallas. La diferencia está en que gracias a la potencia de las nuevas consolas permite recrear un mundo más vivo, majestuoso e imponente, como sus colosos.

Hubiese sido fácil caer en mejorar algunas dinámicas del juego, cambiar esos horribles controles (léase HORRIBLES CONTROLES) o mejorar la fluidez con la que nuestro personaje trepa y desciende de estructuras. Pero esto es como remodelar una casa, empezás por una estupidez y terminás cambiando todo. El equipo que llevó adelante este trabajo lo hizo con un gran respeto de la obra de Fumito Ueda y el producto final es un mejor juego, pero lo más importante es que es el mismo juego. Hayas o no jugado el original de PS2 o su versión para PS3, ésta es la versión que le recomendaría a todos jugar.

Sé que lo que voy a decir ahora da para polémica e insulto pero la comparación vale. De alguna manera es como las ediciones retocadas que Lucas sacó de Star Wars - pero sin cambios, porque todos sabemos que Han disparó primero George. La historia de SotC sigue siendo la misma, pero la tecnología actual deja ilustrar mejor esos largos viajes a caballo y las peleas con imponentes gigantes.

Dicen que la necesidad es la madre de la invención y sin dudas las limitaciones tecnológicas hicieron que muchos de los grandes encontrasen formas creativas de resolver esas limitaciones, pero está claro hay visiones que florecen con nuevas tecnologías y más potencia a disposición.

Shadow of the Colossus es un ejemplo del tratamiento ideal que un clásico debería tener. Todo lo que lo transformó de ser un juego más a un imperdible sigue intacto, para bien y para mal, para que todos aprecien esa obra de arte, con aciertos y errores.

Los grandes clásicos tienen que ser conservados, la pregunta es si inmaculados como fueron creados o actualizados para permitir plasmar la visión original de sus creadores. Antes, mi respuesta era lo primero, sin dudas. Hoy Shadow of the Colossus muestra a todos los que pensaban como yo que hay maneras de hacer un remake de forma magistral y que esa pregunta no tiene una respuesta tan blanco o negro.